Te Encuentras:



ENTRAR POR LA PUERTA ESTRECHA DE LA SALVACION

Posted on

Juan Bautista era la antorcha que ardía y le preparó el camino a Jesús, la gente estaba bajo la cobertura de Juan y se refugiaban en él hasta que vino Jesús. Juan supo que Jesús era el Mesías por las señales que hacía ( los ciegos ven, los cojos andan, los muertos son resucitados..) Es la señal que dice el libro de Isaías de que el Espíritu de Dios estaría sobre Él. La misma secta de los fariseos tuvieron que reconocer que nadie podía hacer esas señales si el Espíritu de Dios no estaba con él, pero aún así no quisieron creerle. Siempre habrá los que están dentro y los que están fuera, la cesta de higos buenos y la cesta de higos malos.

Piensas que puedes hacer lo que quieras con tu vida, pero la vida no es tuya , es prestada por Dios. Tu vida no la has comprado. Hay mucho para vivir y Cristo tiene mucho que darte. Tienes que saber hasta dónde estás dispuesto a renunciar por Cristo. Pablo fue más lejos, lo tuvo todo por basura porque entendió que el vivir es Cristo. Delante de ti está la vida y la muerte y tienes que escoger.
En el púlpito el pastor no es padre, ni hermano, ni esposo, es un mandado que anuncia lo que Dios pone en su boca mediante el Espíritu.
El concilio de los apóstoles ordenaba como mandamiento a los gentiles que se guardarsen de idolatría. ¿Quien mandaba más? Pedro, Juan o Santiago (hermano de Jesús)? Era Santiago porque era hermano de Jesús, pero Jesús escogió a Pedro por su firmeza en la fe (Mateo 16:18).
Pedro aprendió que para tener, primero tenía que perder. Nadie puede tener de Dios si primero no pierde sus derechos, su mundo… demostrándolo con hechos. Jesús puso a prueba a los apóstoles, y ellos le siguieron dejándolo todo, no porqué Jesús fuera hechicero si no porqué es el Creador. Los hechiceros practican magia y mentira, pero Jesús NO practicó mentira, es Dios hecho carne.

Hoy día vivimos una era de ciencia aumentada donde todo está mecanizado mediante mentes frías, tibias… y eso se está venerando. También las personas siguen y adoran imágenes, hacen cola para verlas, incluso las visten con mantos diferentes para cada día del año.
En esos lugares se mueven espíritus de idolatría. Un discípulo deja cosas, no sigue filosofías, ni fábulas, ni horóscopos, ni idolatrías.
Sabemos que, por ejemplo, un móvil transmite ondas invisibles, de la misma manera Satanás te sondea e intenta introducir mentira mediante ondas que no ves. Debes pedirle a Dios que te examine. Ser discípulo significa orden bajo la voluntad de Dios.

Tenemos que mirar que somos una generación que debe derribar la idolatría, igual que hizo Josué que se esforzó y fue valiente. Debemos desear bendecir Israel, el pueblo escogido por Dios. A lo largo de la historia todos aquellos que han maldecido Israel, aunque solo sea verbalmente, han acabado mal. Si maldices a Israel Dios te maldice de la misma manera que has deseado ese mal, si bendices a Israel Dios te bendice.No se trata sólo de asistir a la iglesia y ya está, eso no es entrar por la puerta, no es algo literal, se trata de entrar por la puerta de la salvación a través de Jesús. Cuando tienes dudas, pasas de ser caliente a ser tibio y, te quedas en la puerta sin entrar en ella. Otros se esfuerzan y tampoco pueden entrar, porque no se trata de una puerta religiosa si no de la puerta de la salvación. El cristiano que no sufre no se le abre la puerta, no conoce a Dios. Se conoce a Jesús a través del sufrimiento, entonces todo lo que empiezas a vivir te es lícito pero ya NO te conviene, Dios comienza a limitarte para que NO seas un hijo caprichoso, Él desea que aprendas de Jesús. La victoria de Jesús está en su muerte y lo hizo para nuestro favor, renunció a su reino para acercarse a nosotros. Estamos viviendo actualmente la generación de la iglesia de Laodicea nombrada en Apocalipsis 3:14-22

El ministerio central está en el pastor, a través de los dones espirituales, la palabra y la teología espiritual sin salirse de las escrituras. Es necesario que estés atento al pastor, porque Dios pone la palabra en su boca.Los apóstatas no tienen salvación ni en la gran tribulación (cuando la iglesia se ha ido con Jesús en el arrebatamiento), sólo aquellos que se pudieron despistar y se quedaron sin aceite, en la gran tribulación se les da la última oportunidad, ¿cómo? Mediante el sufrimiento.

Cuando la Biblia habla de la eternidad, habla de la Gloria (es el reino espiritual eterno), cuando se habla de movimientos sobrenaturales del más allá se hace referencia al infierno.El segundo cielo es donde está el Edén, y también está la parcela donde están las huésped de maldad junto con Satanás. Dios está empezando a limpiar porque su regreso está cerca y debe preparar el segundo cielo para las bodas. No habrá lugar para la agresividad, una persona agresiva no tiene cabida en el cielo.
Siempre delante tuyo hay uno mejor que tú desde el corazón, por eso debes evitar ser arrogante y pensar que eres mejor.La Biblia te enseña a ser honesto y directo. Cuando predicas la verdad en tu vida real te transformas en otra persona, por poco que puedas hablar de Jesús eso es sabiduría. Para ver bienes primero debes vivir males. Todos tuvieron que pasar por crisis, eso te hace ser mejor persona. Las crisis son buenas para crecer, humillarse y aprender a entrar por la puerta y reconocer a Dios. Sin sufrimiento no hay gloria.
Un pequeño gesto produce un sentimiento en otra persona que necesite atención y le hace llorar de agradecimiento.La ciencia sin la fe no hace nada, ni la fe sin la ciencia. Están ligadas para confirmar. Científicamente se ha demostrado que debajo de la corteza de la Tierra a 6000 km de profundidad se escucha los gritos y lamentos de las almas que están en el infierno. Según tu estilo de vida abres la puerta del infierno para tí o la cierras (Mateo 16:18).
La anorexia espiritual es cuando no entra la palabra, no la escuchas y te cansas rápido, te adormeces como aquellas vírgenes que se quedaron sin aceite en sus lámparas y al venir el esposo no estaban preparadas y se les cerró la puerta de salvación. Si no te alimentas bien de la palabra se te puede cerrar la puerta. Escuchar al pastor ungido es una puerta que se te abre y te confirma como debes vivir. El avivamiento ya vino, lo importante es saber mantenerlo como las lámparas con aceite.
Mateo 25:10-13 – Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
Los apóstoles se marchaban del lugar donde veían que la palabra NO tenía cabida, pero allí donde hallaban fe se quedaban por mucho tiempo (Hechos14:27-28).
No debes hacer comedia de la oración, hazlo en tu intimidad. La oración recompensada es la que se hace en secreto. La oración verdadera es una forma de sufrir con gemidos internos sin ser dramáticos, es entrar en el Espíritu y sentir el sufrimiento de los demás, sufrir con los que sufren. Cuando estás orando con tus hermanos debes ser reverente y no gritar. No podemos crear alteraciones emocionales.
Mateo 6:6 – Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
No hagas del domingo los 7 días de la semana. Dios es el mismo todos los días de la semana, no cambies tu modelo de vida, debes seguir con la misma hambre que el domingo.No hay peor juicio que perder a Jesús. Él vale todo, no intentes poner a prueba la paciencia de Dios. No existen en el cielo los hijos caprichosos. No te apoyes en la inteligencia humana de una persona si carece de fe e inteligencia espiritual.El verdadero discípulo de Jesús es ser esclavo de Él. Felicidad es algo que sale por los ojos, por el rostro, es cuando se tienen gestos y buenas acciones.
Rema es la fe y la palabra derramada en el corazón. Dios se derrama en personas que perseveran. La oración abre puertas y la fe se afirma. Lo más importante de la iglesia es que tenga el alimento de la palabra (Colosenses 4:3).