Te Encuentras:



LA OFRENDA QUE AGRADA A DIOS

Posted on

Cuando Dios hace milagros es para que le des la Gloria a Dios, no es para que lo calles, tienes que decirlo, aunque la gente se canse, pero un milagro de Cuando tienes un lugar en la iglesia no puedes dejarlo, es como perder tu corona. Sé vigilante y no pierdas tu corona, ten cuidado que hay un Jacob esperando. Es prioritario hacer las obras espirituales. Saúl perdió su corona porque no consultaba con Dios, su corona fue dada a David porque tenía un corazón que agradaba a Dios y se sometía a su voluntad. Hay unos estatutos establecidos por Dios, y si te los saltas ten cuidado porque hay consecuencias.

Salmos 20:1-3 – Jehová te oiga en el día de conflicto; El nombre del Dios de Jacob te defienda. Te envíe ayuda desde el santuario, Y desde Sion te sostenga. Haga memoria de todas tus ofrendas, Y acepte tu holocausto. Selah
Hoy tenemos un abogado, un intercesor y un redentor que es Jesucristo. El Padre envió al Hijo, y el Hijo envía a sus pastores para que nos pastoreen. Debes estar atado a la palabra en tu corazón. Sion actualmente significa la iglesia, pero también es el cielo, la morada de Dios.

Una persona que no ora, no se congrega, no busca a Dios y no ayuna ¿cómo puede tener más visiones que Juan en la Isla de Patmos? Porque son falsos.Dios se acuerda de tus ofrendas. De Dios recibimos y a Dios se lo damos. Evita la queja, las personas que no aman la obra de Dios no tienen obras. Todo lo que ofrendas con tu vida es agradable para Dios y no lo olvida. Tus ofrendas tienen que ir acompañadas de pasión. Tus ofrendas de aquí se reflejarán en el cielo, todo lo que aquí siembras lo recogerás en gloria. Cómo quieres que Dios te visite si no le haces memoria de tus obras.
Cuando le das al pobre le estás dando a Dios. Es imposible que si das a Dios no se acuerde de ti. Dios no puede hacer memoria de las ofrendas que se dan con queja. Cuando das con queja es porque estás fuera de las reglas de Dios, no tienes disciplina y por eso sale todo mal. En cambio, cuando ofrendas de corazón Dios te bendice porque no buscas lo tuyo sino el bien de los demás. Cuando das no lo hagas con queja, tu corazón debe estar alegre.
Tu cuerpo también es una ofrenda, presenta tu cuerpo en sacrificio vivo (Romanos 12); esto es sufrir. Jesús llegó vivo a la cruz pero sufrió un gran martirio. Las ofrendas que no se dan con sacrificio no son válidas. Cada vez que das estás dando ofrendas espirituales. El holocausto es el sacrificio ¿donde está tu holocausto? Dios no puede aceptar tu adoración de carne, Dios acepta sacrificios espirituales.
No tienes que hacer ver lo que haces, porque de esta manera lo que haces es perder tu holocausto. Cuando se da de verdad no buscas ningún reconocimiento. Si no hay cruz no hay holocausto. Tu vida debe ser como un holocausto entregándote y agradando a Dios, una vida sacrificada para Dios.
La adoración, la oración intensa es donde el verdadero siervo se rompe y se desgasta, como hizo Jesús en el Getsemaní que oró intensamente, se rompió y entró en angustia.

El lugar donde Dios te permite que te transformes no lo puedes dejar porque si no pierdes tu corona. La palabra que Dios envía es para ser prosperada en aquellos que la reciben. Tus sacrificios naturales no son los espirituales. Lo que se hace limpiamente con benignidad es lo que te lleva a la perfección. Dios no quiere impurezas, en su santuario no puede haber lepra, pecado. Por eso sólo podía entrar en el lugar santo un sacerdote que se había preparado al año.

Dios bendice en los ayunos, en tus entregas y en tus gestos por muy pequeños que sean. Cuando se visita a las personas necesitadas Dios se acuerda de esa ofrenda, y hace memoria.

Desde que dispusiste tu corazón Daniel, Dios envió a su ángel. Dios contesta a tus oraciones cuando das con un corazón alegre. Dios acepte tus holocaustos. Conviértete en ese holocausto de estar juntamente crucificado con Cristo. Haced bien mayormente a la familia de la fe, ya sea con tus manos o con tu dinero, hay muchas formas de ofrendar. Todo lo que hagas para Dios no se quedará sin recompensa.
Dios haga memoria de tu esfuerzo, servicio y trabajo, ¿donde está el celo de Jehová en tu vida? Dios te dé refrigerio a tu alma porque lo necesita. Vienes a la iglesia a salir con una mente renovada, un espíritu crecido, a consagrar tu alma, a que seas cada día menos de ti. Te tienes que renovar porque la palabra es lámpara, tu mente sale desbloqueada con celo para hacer cosas para Dios. Debemos ser sabios y dejar todo aquello que nos ata y nos impide renovarnos.
No falsifiques más, no quieras aparentar lo que no tienes. Evita la rivalidad porque eso trae envidia, debes ser sencillo. No vale el competir, lo que vale es la gracia y el holocausto, tu sacrificio de darte con generosidad bendiciendo a otros, eso es ofrenda agradable con buen perfume. Todas las cosas hazlas con amor.