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DANIEL

DANIEL

(hebreo, «Dios es mi juez»).
Nombre propio de tres personajes israelitas:
(a) Daniel, el cuarto de los llamados «profetas mayores», es el principal personaje biblico que lleva este nombre, autor del libro que lleva su nombre, muy estimado entre los judios de todos los tiempos (Mt. 24:15), descendiente de la familia real de David (Dn. 1:3), que fue llevado cautivo a Babilonia cuando era jovencito, en el año tercero del reinado de Joacim de Juda (600 a.C.).
Fue escogido con tres compañeros suyos (Ananias, Misael y Azarias) para residir en la corte de Nabucodonosor, en donde hallo favor como Jose en Egipto, e hizo grandes progresos en las ciencias de los caldeos, asi como en la lengua sagrada pero rehuso contaminarse comiendo de las provisiones de la mesa del rey, que eran a menudo ceremonialmente impuras para un judio o estaban manchadas por haber estado en contacto con el culto idolatra.
Al fin de unos tres años de educacion, Daniel y sus compañeros aventajaron a todos los demas y recibieron buenos empleos en el servicio real. Alli Daniel desplego en breve sus dones profeticos, interpretando un sueño de Nabucodonosor, por quien fue hecho gobernador de Babilonia y jefe de la clase instruida y sacerdotal. Parece haber estado ausente, quizas en alguna embajada extranjera, cuando sus tres compañeros fueron arrojados en el horno ardiendo.
Algun tiempo despues interpreto otro sueño de Nabucodonosor, y posteriormente la celebre vision de Belsasar, uno de cuyos ultimos actos fue promover a Daniel a un empleo mucho mas elevado que el que previamente habia tenido durante su reinado (Dn. 5:29; 8:27).

Despues de la captura de Babilonia por los medos y persas, Dario el Medo, que «tomo el reino» despues de Belsasar, le hizo «primer presidente» de unos 120 principes. La envidia hizo que formaran el complot para que se le echara a la cueva de los leones, acto que les atrajo su propia destruccion (Dn. 6).
Daniel continuo en todos sus altos oficios, y gozo del favor de Ciro hasta su muerte. Durante este periodo trabajo fervorosamente, con ayunos y oraciones, asi como tomando medidas oportunas para asegurar la vuelta de los judios a su propia tierra, habiendo llegado para ellos el tiempo prometido (Dn. 9). Vivio lo bastante para ver el decreto expedido a ese respecto y que muchos de su pueblo volvieran a Jerusalen; pero no se sabe si alguna vez volvio a visitar esa ciudad, por tener entonces (356 a.C.) mas de 80 años de edad. En el tercer año de Ciro tuvo una serie de visiones que le pusieron de manifiesto cual tenia que ser el Estado de los judios hasta la venida del Redentor prometido; y por las cuales le vemos esperando tranquilamente el termino pacifico de una vida bien empleada.
Daniel siguio siempre la voluntad de Dios. Tanto su juventud como su vejez fueron igualmente consagradas a Dios. Conservo su honradez en circunstancias dificiles, y en medio de la fascinacion de una corte oriental, fue puro y justo. Confeso el nombre de Dios ante los principes idolatras, y estuvo a punto de ser martir, de no haber sido por el milagro que lo preservo de la muerte.
(b) Entre los demas personajes que llevaban este nombre de Daniel, la Biblia destaca:
(A) El segundo hijo de David, llamado tambien Quileab (1 Cr. 3:1; 2 S. 3:3).
(B) Descendiente de Itamar, cuarto hijo de Aaron. Fue uno de los jefes que acompañaron a Esdras de Babilonia a Judea, y que despues tuvo una parte importante en la reforma del pueblo (Esd. 8:2; Neh. 10:6).

DANIEL

En la LXX, asi como en nuestras versiones españolas, figura despues de Ezequiel, entre los profetas del AT, en tanto que en el canon hebreo se halla en la tercera division del canon, entre los Hagiografos (vease CANON). Daniel recibe el nombre de profeta (Mt. 24:15; Ant 10:15, 4, 6) y es ademas contado entre los mayores (Ant. 10:11,

7). Su vida difirio de la de los otros profetas en que el fue un funcionario estatal, ocupado en los asuntos publicos del reino de Babilonia. La mayor parte de su libro esta en hebreo, pero un fragmento se halla en arameo, la lengua comercial y diplomatica de su tiempo (cp. un fenomeno analogo en Esdras); este fragmento en arameo relata casi exclusivamente la vida de los judios en tierra extraña, las acciones de los reyes gentiles, y las profecias con respecto a los imperios gentiles; empieza en el cap. 2, a mitad del v. 4, y termina en el v. 28 del cap. 7.
(a) Secciones:
El libro de Daniel puede dividirse en 3 secciones:
(A) Introduccion: Daniel y sus 3 compañeros se preparan para su obra (Dn. 1).
(B) En una corte extranjera, entre personas mayoritariamente paganas, Dios se sirve del testimonio de los 4 jovenes para manifestar su omnipotencia, controlando los poderes de este mundo y la relacion de ellos con el reino de Dios (Dn. 2-7).
Esta seccion esta escrita en arameo. Incluye:
el sueño que tuvo Nabucodonosor de una estatua hecha de cuatro materiales distintos y el relato de su destruccion (Dn. 2),
la tentativa de matar a los 3 compañeros de Daniel y su liberacion del horno de fuego ardiente (Dn. 3),
el sueño de Nabucodonosor acerca del arbol talado que era una representacion de el mismo (Dn. 4),
la escritura sobre la pared durante el banquete de Belsasar (Dn. 5),
el complot contra la vida de Daniel, y su liberacion del foso de los leones (Dn. 6),
la vision que tuvo Daniel de 4 animales y de uno semejante a un hijo del hombre (Dn. 7); este ultimo pasaje en orden cronologico constituye la transicion entre las secciones B y C.
(C) Visiones complementarias y relativas al destino del pueblo de Daniel (Dn. 8-12). Se trata de 3 visiones de Daniel:
(I) La cesacion del sacrificio continuo, la profanacion del santuario y la oposicion al Principe de los principes (Dn. 8; cp. 8:13 y 25).
(II) A continuacion Daniel se prepara ante el proximo fin de los 70 años de cautiverio que habian sido profetizados, confiesa los pecados de su pueblo, e implora el perdon de Dios. Despues de las profecias precedentes, se podria suponer que el reino mesianico se estableceria a partir del fin del cautiverio; pero una vision revela a Daniel que tendrian que transcurrir 70 «semanas» despues de la promulgacion del edicto para reconstruir Jerusalen antes que hubiera expiacion

e instauracion del reino de justicia perdurable (Dn. 9).
(III) Despues, una nueva vision informa a Daniel, en el tercer año de Ciro, el fundador del imperio persa, que este Estado caera, que se abatira la persecucion sobre el pueblo de Dios, y que despues los santos seran finalmente liberados y levantados en una gloriosa resurreccion (Dn. 10- 12).
(b) Los cuatro imperios de Daniel.
Las cuatro partes de la estatua que es hecha caer por una piedra, y los cuatro animales a los que les sucede uno semejante a un hijo de hombre (Dn. 7; cp. Dn. 7:13-14, 17-18) designan 4 poderes mundiales a los que finalmente sucedera el reino de Dios.
La estatua los muestra de manera que a un gobernante pagano le parecerian de un esplendor imponente; los cuatro animales las representan ante el profeta en su feroz brutalidad.
Son mas de 4 imperios los que han existido sobre la tierra; pero solamente tienen caracter profetico los que tienen un papel en relacion directa con la nacion de Israel reconocida como tal en Palestina. Cubren todos ellos los «tiempos de los gentiles» (Lc. 21:24), que tuvieron su inicio con la destruccion de Jerusalen y de la nacion judia por Nabucodonosor, rey de Babilonia, y que tendra fin cuando el reinado de la Bestia sea destruido por el Señor a Su retorno.
(A) El Primer Imperio es Babilonia (Dn. 2:37-38), que expulso a los judios de su pais.
(B) El Segundo Imperio aparece en tres ocasiones (Dn. 2:32, 39; 7:5; 8:3-7). Se hallan repetidamente sus caracteristicas (p. ej., su dualidad) en los brazos y el torso de la estatua, en los costados desiguales del segundo animal, y en los dos cuernos desiguales del carnero. Dn. 8:20 lo identifica de manera expresa con los reyes de Media y de Persia. Ellos fueron los que permitieron el retorno de los exiliados (cp. Esd. 1:1-2).
(C) El Tercer Imperio es Grecia (Dn. 2:32, 39; 7:6; 8:5-8). Sus principales caracteristicas son la velocidad y la extension de sus conquistas; domina toda la tierra (Dn. 2:39); es rapido como el leopardo y como el ave (Dn. 7:6); iba por toda la tierra sobre su superficie, sin tocarla (Dn. 8:5); su primer rey, Alejandro, murio subitamente sin dejar descendientes (Dn. 8:8; 11:4); su imperio fue dividido en cuatro (Dn. 7:6; 8:8; 11:4); este imperio recibe de una manera expresa el nombre de Javan (Grecia, Dn. 8:21). Los judios retornados a Palestina sufrieron terriblemente en su propio territorio la guerra incesante que mantuvieron dos

de las divisiones del imperio griego, el Egipto de los Ptolomeos (el rey del sur), y la Siria de los Seleucidas (el rey del norte: cp. Dn. 11). El peor perseguidor de Israel fue un rey de Siria, Antioco IV Epifanes (175-164 a.C.), prefigurado por el
«cuerno pequeño» de Dn. 8:9-14, 23-25; 11:21, 36 ss. Loco de soberbia, pretendiendo proceder de Jupiter, quiso imponer a la fuerza su culto; intento destruir todas las copias de la Ley, profano el templo de Jerusalen y erigio lo que el profeta habia denominado «la abominacion de desolacion» (Dn. 8:11-12; 11:31). A causa de todo esto, este rey, por otra parte insignificante, es considerado como un tipo de Anticristo (Vease ANTICRISTO).
(D) El Cuarto Imperio no es nombrado, pero no puede ser otro que el de Roma. este es, efectivamente, el que en la historia sucedio al de Grecia. Aplastando toda resistencia, establecio un imperio todavia mas universal (Dn. 2:40; 7:7, 19, 23). Fue Roma la que crucifico al Mesias, y destruyo Jerusalen el 70 d.C., expulsando a los judios de Palestina (Dn. 9:26). Su imperio estuvo largo tiempo dividido en dos partes, como las piernas de la estatua. En su vision profetica, Daniel vio subsistir este cuarto imperio hasta el fin de los tiempos, bajo la forma de una confederacion de 10 caudillos (Dn. 2:34; 7:7, 24). Es de su seno que surgira el Anticristo, terrible perseguidor del pueblo de Dios, que sera destruido por la venida victoriosa del Hijo del hombre (Dn. 7:8, 11, 13-14, 21-27). El Apocalipsis vuelve a tomar la imagen de la bestia monstruosa con 10 cuernos. Alli esta bestia representa al Anticristo y su imperio con toda su crueldad, su revuelta contra Dios, su dominio universal (Ap. 13:1-8), su confederacion de 10 dictadores (Ap. 17:12, 17), su evidente relacion con Roma (Ap. 17:9, 18). Juan expresa en estos terminos el hecho de que, segun la profecia biblica, el cuarto imperio de Daniel existira aun al fin de los tiempos: «La bestia que has visto, era, y no es; … y los moradores de la tierra… se asombraran viendo la bestia que era y no es, y sera» (Ap. 17:8). Lo que ha dejado de existir en el territorio del antiguo imperio romano es la cabeza comun. El Anticristo sera el agente coordinador y, a partir de esta base, llevara a cabo el viejo sueño de todos los conquistadores: imponer que toda la raza le adore (Ap. 13:3, 7-8).
(c) 70 Semanas.
La profecia de las 70 semanas trata asimismo de los sufrimientos inherentes al establecimiento del reino de Dios (Dn. 9:24-27). El profeta habia pedido el perdon y la salvacion de su pueblo, asi como la restauracion de la ciudad y del santuario

del Señor (Dn. 9:17-19). Dios le dio como respuesta que habia un periodo de tiempo determinado para expiar la iniquidad, terminar la prevaricacion, poner fin al pecado, traer la justicia perdurable, finalizar y consumar todas las profecias, y ungir al Mesias ejecutor de estas cosas (Dn. 9:24). Para todo esto tienen que transcurrir 70 «semanas» (en hebreo «setenas», o grupos de 7). La «mitad de la semana» de Dn. 9:27 se corresponde con la duracion de la gran tribulacion, durante la que el Anticristo hara cesar el sacrificio y la ofrenda. Segun Daniel y Apocalipsis, esta tribulacion durara 42 meses, 1.260 dias, esto es, 3
1/2 años (Ap. 11:2, 3; 12:6, 14; 13:5; Dn. 7:25;
12:7); se puede llegar a la conclusion de que una
«semana» entera se corresponde con 7 años, y que 70 semanas son 490 años.
(A) ¿Cual es el punto de partida de las 70 semanas? Segun Dn. 9:25, tienen su inicio «desde la salida de la orden para restaurar y edificar Jerusalen». Se mencionan otros decretos con respecto al retorno de la cautividad:
(I) 1 de Ciro (Esd. 1:1-3),
(II) 1 de Dario (Esd. 6:3-8), y
(III) 2 de Artajerjes (Esd. 7:7; Neh. 2:1-8).
Los comentaristas han diferido a este respecto, pero parece mas logico tomar como punto de partida el ultimo, el unico que menciona la reconstruccion, no solo del templo, sino de la ciudad. Este decreto se promulgo en el año 445
a.C. Los 3 periodos indicados se situan a partir de esta fecha de la siguiente manera:
(I) Habra 7 semanas durante las que la ciudad y sus murallas seran reconstruidas, tiempos de angustia de 49 años (7 x 7), lo cual se corresponde con las epocas dificiles de Esdras y Nehemias;
(II) despues hay 62 semanas entre esta epoca y la manifestacion del Mesias, seguida de su muerte. Ello suma, para los dos primeros periodos, un total de 69 semanas, o 483 años (69 x 7), que transcurrieron sin interrupcion. Ello nos lleva exactamente al periodo de la manifestacion publica y triunfal de Jesus del Domingo de Ramos, su entrada en Jerusalen, cuando fue aclamado con «hosannas al hijo de David». Recuerdese que en esta ocasion, a diferencia de las precedentes en que el pueblo queria proclamarle rey, acepto las aclamaciones, y reprendio a los que querian acallarlas. Para evidenciar la cronologia exacta del cumplimiento de la profecia hasta el Mesias Principe, se tiene que contar el año como los profetas, un año de 360 dias (42 meses = 1.260 dias) para restablecer la correspondencia entre el calendario judio y el calendario juliano (cp. Sir R. Anderson, «El Principe que ha de venir», Portavoz

Evangelico, Barcelona 1980, especialmente PP. 138-144).
(III) Despues de las sesenta y dos semanas se quita la vida al Mesias (Dn. 9:26). Notese la clara implicacion de este versiculo de que el inicio de la semana 70 no es consecutivo al final de la semana 69, porque tienen lugar una serie de hechos despues del final de las primeras 62 semanas, y antes del inicio de la ultima. Esta ultima semana se relaciona claramente con la carrera del Anticristo, y conduce directamente al final de los tiempos de las naciones, esto es, hacia el milenio, y al cumplimiento de todas las promesas relacionadas con Israel, y dadas en el v. 24. La profecia divide en dos partes iguales los 7 años de esta «semana», un periodo de paz, que quiza siga a la guerra del bloque del norte (cp. Ez. 38-39), y un periodo de gran tribulacion correspondiente a los 3 1/2 años indicados expresamente por los textos citados; esto es lo que sigue de la indicacion de la ruptura de la alianza (con Israel) por parte del Anticristo «a la mitad de la semana» (Dn. 9:27).
Si la profecia con respecto a la primera venida de Cristo se cumplio de una manera tan admirable,
¿como se puede dudar de la exactitud de los sucesos y del tiempo anunciado para la ultima etapa (la septuagesima semana)?
Es tambien entre la semana 69, que se cierra con la manifestacion del Mesias Principe en la entrada triunfal en Jerusalen (cp. Mt. 21:1-9; Mr. 11:1-11; Lc. 19:28-40, especialmente Lc. 19:38, 40; Jn. 12:12-16) y la semana 70, que inaugura la carrera del Anticristo, que se tiene que situar necesariamente dentro de este intervalo, la era de la Iglesia, durante la que Israel no es reconocido por Dios (cp. Andre Lamorte, «La Vocation d’Israël et la Vocation de l’eglise, Librarie Protestante, Paris 1957, PP. 53-57).
(d) Alusiones al libro de Daniel.
Las alusiones al libro de Daniel por parte de los escritores de otros libros de la Biblia muestran la amplitud de su perspectiva profetica.
(A) Nuestro Señor eligio el titulo «Hijo del hombre» en preferencia a cualquier otro, y es tambien una cita de Dn. 7:13, 14. Jesus puso tambien en evidencia el aspecto de Su ministerio y de Su reino que revela este titulo de «Hijo del hombre». (Vease HIJO DEL HOMBRE).
(B) Cristo advirtio a Sus oyentes que la abominacion de la desolacion, de la que habia hablado el profeta Daniel, seria puesta en el lugar santo (Mt. 24:15; Mr. 13:14; cp. Dn. 11:31; 12:11, y notese el texto gr. de Dn. 9:27; cp. 2 Ts. 2:1-12). Segun las palabras de Cristo, es evidente que estas profecias no hallaron su pleno cumplimiento

cuando Antioco Epifanes (1 Mac. 1:54) erigio un altar idolatra en el templo de Jehova.
La profecia comporta frecuentemente cumplimientos sucesivos en ciclos historicos, mas y mas inclusivos, y el concepto de la
«abominacion de la desolacion» parece materializarse cada vez que aparece en la historia como principio de violencia. Para los apostoles el pequeño cuerno del cuarto animal (Dn. 7:24) y el rey que profiere palabras inicuas contra Dios (Dn. 11:36) pertenecen al futuro, y tienen que revelarse todavia (2 Ts. 2:4; Ap. 13:5, 6).
Ciertas caracteristicas del conflicto entre el mundo y el reino de Dios se relacionan indudablemente con la lucha encarnizada de la epoca de Antioco Epifanes, pero no unicamente a aquella epoca. Cristo y Sus apostoles veian en las profecias de Daniel una revelacion del provenir. Tienen, indudablemente, una gran importancia en cuanto a la irrupcion definitiva del reino mesianico.
En Apocalipsis, Juan no vio a los 4 imperios de Daniel de forma aislada, sino que percibio de forma colectiva todos los reinos del mundo a la vez. Los considera como un solo imperio, a pesar de sus diferencias externas. Los poderes mundiales no les son presentados ni a Daniel ni a Juan bajo su aspecto politico, sino solamente como la expresion de la hostilidad del mundo hacia el reino de Dios. El principal objetivo de la profecia no es precisamente el destino de las naciones, sino su relacion con el reino de Dios. Este hecho importante permite descubrir el sentido de la revelacion de los capitulos 11 y 12 del libro de Daniel. En efecto, el objeto de estos capitulos no es el de exponer la historia politica de los hombres, sino especialmente el de bosquejar, en estilo apocaliptico, los grandes movimientos de este mundo en relacion con el reino de Dios. Los enemigos de Sion vinieron y siempre vienen o del norte o del sur. Desarrollando en estilo apocaliptico esta constante historica, la vision describe un conflicto entre los poderes en lucha por la hegemonia: Una guerra llena de vicisitudes, la derrota gradual del rey del sur, el triunfo final del rey del norte, y finalmente su enfrentamiento a ultranza contra el reino de Dios. Este cuadro se corresponde con Ez. 38 y Ez. 39.
Daniel habla de los tiempos del fin, el de la consumacion. Es el tiempo final de la colera divina (Dn. 8:19; cp. Dn. 11:36); el juicio de los poderes mundiales tiene entonces lugar, y se instaura el reino eterno de Dios (cp. Dn. 10:14) a lo que sigue la consumacion final (Dn. 12:1-3). Es el ultimo tiempo de enfrentamiento entre los poderes de este mundo y el reino de Dios, con una

victoria total por parte de este ultimo (Dn. 11:40- 12:4). Los apostoles hablan asimismo de este periodo, que ellos denominan la hora final, los ultimos tiempos, o los dias postreros. Dicen que ya habia empezado en tiempo de ellos, que no ha escapado, y que llegara a una manifestacion del Anticristo (2 Ts. 2:2-4; 2 Ti. 3:11; 1 Jn. 2:18; Jud.
18).
Los hombres del NT vieron con claridad la envergadura y el significado de las profecias de Daniel con respecto al tiempo del fin. Incluso tuvieron la consciencia de que ellos inauguraban el periodo predicho.
(e) Unidad y autenticidad del libro de Daniel.
Los hay que han pretendido que la seccion aramea (en los capitulos 2 a 6) es un texto independiente, redactado 1, 2 o 3 siglos antes de la epoca de los Macabeos. A pesar de esto, se admite por lo general que el libro tiene una unidad esencial y un solo autor.
En los 7 primeros capitulos se habla de Daniel en tercera persona, y, en ocasiones, en terminos elogiosos (Dn. 1:19, 20; 2:14; 5:11, 12; 6:3; cp.
Pablo, hablando de si mismo, 2 Co. 2:15; 10:8;
11:5, 23 ss 12:1-6). Desde Dn. 8 el profeta habla en primera persona. Numerosos criticos niegan que Daniel sea el autor del libro pretendiendo que el profeta no escribio ni las secciones donde figura en primera persona, ni aquellas en las que figura en tercera persona. Estos exegetas pretenden, por lo general, que la obra fue escrita hacia el año 168 o 167 a.C., en la epoca de los Macabeos, para sostener la fe de los judios durante las terribles persecuciones de Antioco Epifanes.
Sus principales argumentos contra la autenticidad de este libro son:
(A) El hijo de Sirach, que escribio el libro del Eclesiastico hacia el año 200 a.C. no menciona a Daniel, en tanto que cita a Ezequiel, a Nehemias, y a los Profetas Menores (cap. 49).
(B) El autor del libro de Daniel emplea palabras griegas, lo que implicaria que habia vivido dentro del periodo griego.
(C) Se alega que hay inexactitudes historicas, lo que demostraria que el autor, bien lejos de haber sido un testimonio ocular de los acontecimientos que describia, habria vivido en otra epoca.
(D) Las profecias no dan detalles historicos a partir de la muerte de Antioco Epifanes. Refutacion de estos argumentos:
(A) Es cierto que el hijo de Sirach no menciona a Daniel; pero tampoco cita a Esdras, ni a otros hombres eminentes, como Gedeon, Sanson y Josafat.

(B) El empleo de palabras griegas se limita a algunos terminos musicales, que no figuran mas que en un solo pasaje, que se repite en cuatro ocasiones en el mismo capitulo (Dn. 3:5, 7, 10, 15). El origen griego de por lo menos dos de estos nombres es innegable: «p’sant’rin», para el termino griego «psalterion», y «sumpson’ya» para
«sumphonia». Pero esto no permite en absoluto llegar a la conclusion de que este libro no hubiera sido escrito por Daniel en Babilonia hacia el año 530 a.C. En efecto, en esta epoca se utilizaban estos instrumentos musicales en la cuenca del Tigris y del eufrates. Ademas, esta demostrado que en esta region la musica era un acompañamiento de las procesiones triunfales y de los acontecimientos de la corte. Los cautivos llevados de paises lejanos tocaban sus propios instrumentos musicales. Assurbanipal tenia musicos elamitas, Senaquerib deporto de Judea a cantores y a cantoras. Se les pidio a los presos judios que cantaran los canticos de Sion y que tocaran el arpa (Sal. 137:1-3). Las relaciones que los imperios situados a lo largo del Tigris mantenian con los pueblos occidentales habian llevado a la introduccion en Caldea de los instrumentos musicales griegos, junto con sus nombres. Ademas, los monarcas precedentes, algunos reyes asirios, a partir de Sargon (772 a.C.) habian llevado cautivos a presos de Chipre, de Ionia, de Lidia, y de Cilicia, recibiendo tributos de estos paises griegos. Nabucodonosor ataco las ciudades mediterraneas. Estos conquistadores tenian la costumbre de hacer figurar en su corte a musicos de habla griega. Ademas, el lenguaje del pasaje en cuestion (Dn. 3:5) es arameo y no babilonio. Los arameos habian tenido contacto con el occidente a lo largo de varios siglos. Este lenguaje era el de la diplomacia, de las relaciones internacionales (cp. 2 R. 18:26). Ellos llevaban a cabo el trafico de mercancias de oriente a occidente. Debido a este contacto su lengua adquirio algunos terminos extranjeros. El autor del libro de Daniel emplea el arameo e, indudablemente, los terminos corrientes entre los arameos para designar los instrumentos musicales. Los que se basan en estas palabras para demostrar que el libro no es autentico, deberian demostrar que estos terminos no habian entrado en el arameo corriente antes del siglo VI a.C.
(C) La historia no contradice lo que se pretende sean inexactitudes en el libro de Daniel, puesto que los que esto alegan no poseen datos historicos completos. No se ha podido demostrar que el relato de Daniel contradiga la historia. Por otra parte, nuestro conocimiento actual mas extenso de

la epoca de Ciro ha hecho disminuir constantemente la cantidad de estas pretendidas inexactitudes historicas. Se habia negado la existencia del rey Belsasar, afirmada en el libro de Daniel, pero la arqueologia ha revelado relatos contemporaneos de la toma de Babilonia, demostrando precisamente que se trata de un personaje historico que fue bien conocido. El hecho de que sea llamado «hijo de Nabucodonosor» para decir descendiente concuerda con las costumbres de la epoca (cp. el hecho de que al mismo Cristo se le designa como
«hijo de Abraham, hijo de David», Mt. 1:1). Estos relatos explican ademas por que Belsasar otorgo a Daniel la tercera dignidad en el reino, y no la segunda; en efecto, Belsasar actuaba como rey en corregencia con su padre Nabonido, por lo que el mismo tenia el segundo lugar en el reino; podemos ver tambien por medio de estos relatos por que Belsasar, y no Nabonido, es designado como rey de Babilonia durante la toma nocturna de Babilonia. (Vease BELSASAR). Si la mencion de Dario de Media ha sido un enigma durante mucho tiempo, los descubrimientos demuestran que el nombramiento de un regente de Babilonia por parte de Ciro era conforme a los usos establecidos; con respecto a la identificacion de Dario con Gobryas vease DARiO. A la luz de las inscripciones cuneiformes, es una temeridad seguir afirmando que Daniel contiene inexactitudes historicas.
(D) Es cierto que las profecias de Daniel no dan detalles historicos a partir de la muerte de Antioco Epifanes (Dn. 8). Pero estas profecias se encadenan asimismo con los tiempos del fin. El cuarto reino descrito en los caps. 2 y 7 no puede ser otro que el imperio romano (ver las consideraciones anteriores), que viene a ser una potencia mundial con posterioridad a Antioco, presentandose en el libro de Daniel un desarrollo posterior de una forma detallada.
(E) Unos documentos recientemente descubiertos han demostrado que el arameo del libro de Daniel era un arameo ya normal al comienzo del siglo V a.C., al menos en occidente.
Cristo afirma que la profecia de Daniel es autentica, y que se cumplira (Mt. 24:15). El historiador judio Josefo afirma que las profecias de Daniel existian ya antes de la epoca de Alejandro Magno, antes del año 330 a.C. (Ant. 11:8, 5), e incluso antes de Artajerjes (Contra Apion 1:8). La liberacion de Sadrac, Mesac y Abed-nego, salvados del horno ardiente, y la de Daniel, salvado del foso de los leones, son