No hablarás contra tu prójimo falso testimonio

Dios prohíbe todo tipo de mentiras. No debemos mentir o calumniar para tratar de beneficiarnos, defendernos o dañar a los demás. Debemos esforzarnos por ser honestos, buscar la justicia y caminar siempre en la verdad.

¿Quién, Señor, puede habitar en tu santuario? ¿Quién podrá vivir en tu santo monte? Solo el de conducta irreprensible, que practica la justicia y dice la verdad de corazón; que no calumnia con su lengua, que no daña a su prójimo ni daña a su prójimo …
(Salmo 15: 1-3)

El mandamiento prohíbe específicamente decir algo falso sobre otra persona, pero en base a esto, surge la pregunta de si debemos decir la verdad en cada situación. ¿Son también estados financieros incorrectos o engañosos los que violan el noveno mandamiento? ¿Qué pasa con la publicidad que, aunque no desacredite incorrectamente a la competencia, es exagerada? ¿Qué pasa con las garantías de la dirección que inducen a error a los empleados sobre los despidos inminentes? En un mundo donde la percepción a menudo se cuenta como realidad, la retórica de la persuasión puede preocuparse un poco por la verdad. El origen divino del noveno mandamiento nos recuerda que no se puede burlar de Dios.