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TABERNACULO DE REUNION

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TABERNACULO DE REUNION

= «lugar de encuentro de Jehová con Su pueblo».

Se trata de una tienda provisional en la que el Señor se encontraba con Sus siervos (Éx. 33:7-11; 34:34, 35). Después de la erección del becerro de oro, Jehová se alejó del pueblo. Moisés levantó entonces, al menos por un tiempo, el Tabernáculo de Reunión fuera del campamento, para simbolizar esta excomunión (Éx. 33:7; 34:9). Se desconoce de qué tienda se trataba, pero parece haber sido el centro de administración del campamento. Allí, según parece, administraba justicia Moisés (Éx. 18:13) y trataba los casos más graves (Éx. 18:21-26). El libro del pacto fue, según parece, depositado allí provisionalmente (Éx. 20-23; 18:16; 33:7). Los temas bajo litigio eran presentados ante el Señor (2 S. 21:1; Éx. 18:15; 21:6; 22:9; Nm. 27:5; Dt. 19:17). Jehová se
encontraba allí con Su pueblo en la persona del mediador, Moisés cuando la columna de nube descendía a la entrada de la tienda (Éx. 33:9). Esta tienda no era el Tabernáculo descrito en el Sinaí; no estaba en él el arca ni era servido por sacerdotes. Josué se cuidaba de esta tienda (Éx. 33:11), y no Aarón, como sí fue el caso para el Tabernáculo propio (Dt. 10:6). La nube descendía sobre esta tienda cuando Moisés entraba para consultar a Jehová. En cambio, la nube permanecía sobre el Tabernáculo, y la gloria del Señor lo llenaba, y el mismo Moisés no podía entrar en él (Éx. 40:34, 35, 38). (Véase TABERNÁCULO.) Es posible una cierta confusión por parte del lector, por cuanto tanto el Tabernáculo propio como el anterior reciben el nombre de «Tabernáculo de la Congregación», o
«de Reunión», y es preciso ejercer cuidado en la lectura para distinguir entre ambos.

TABERNACULOS
La última de las tres grandes fiestas anuales a las que tenían que asistir todos los israelitas, en el lugar que Dios hubiera elegido, y la segunda fiesta de la cosecha (Dt. 16:16; 2 Cr. 8:12, 13; cfr. 1 R.
9:25; 12:32, 33; Zac. 14:16). Esta fiesta recibió su nombre de la costumbre de morar en cabañas de enramadas durante su celebración (Lv. 23:40-42). Cuando el Templo fue construido, estas enramadas se erigían en las plazas de Jerusalén, sobre los techos, terrazas, dentro de los patios de las casas, en los recintos del Templo (Neh. 8:16), y fuera de los muros de la ciudad. Esta fiesta, que cerraba el ciclo de solemnidades (Lv. 23:39, 43), se celebraba en el mes séptimo del año religioso, cuando finalizaban las cosechas y la vendimia. Es por esta razón que al principio se le dio el nombre

de «fiesta de la cosecha»; pero al mismo tiempo tenía que recordar la peregrinación en el desierto, pasada bajo las tiendas (Éx. 23:16; 34:22; Lv. 23:39; Dt. 16:13-15). La fiesta comenzaba el día decimoquinto del mes y duraba siete días. El holocausto incluía el sacrificio de setenta becerros; trece el primer día, y después uno menos cada uno de los días siguientes; además, se sacrificaban dos carneros y catorce corderos cada día junto con los becerros. También se ofrecía cada día un macho cabrío en sacrificio de expiación (Nm. 29:12-34; cfr. Lv. 23:36; Esd. 3:4). Las cabañas de enramadas y las tiendas debían recordar la vendimia, pero más aún la vida nómada a través del desierto (Lv. 23:43; cfr. Os. 12:10). Cada siete años, el año sabático, no había cosechas; entonces se debía leer en público la Ley de Moisés con ocasión de la fiesta de los tabernáculos (Dt. 31:9-13), que se celebraba cinco días después del gran día de la expiación. El pueblo, purificado de sus pecados, cantaba las alabanzas de Dios. Los indigentes no debían ser olvidados (Dt. 16:14). En el octavo día se celebraba una asamblea solemne, distinta de la fiesta: no se estaba obligado a morar en tiendas; los sacrificios de este día de reposo eran independientes de los de la fiesta de los Tabernáculos (Lv. 23:36, 39; Nm. 29:35-38; Ant. 3:10, 4). Este octavo día no marcaba el fin de la fiesta de los Tabernáculos, sino que cerraba el ciclo anual de las fiestas. En una época posterior, la fiesta fue prolongada a ocho días (2 Mac. 10:6; Ant. 3:10, 4). Es evidente que Jn. 7:37 se refiere al último día de la fiesta en general; la expresión «el gran día» se refiere al día de la solemne convocación, el octavo, que no pertenecía a la fiesta de los Tabernáculos propiamente dicha.
TABITA. Véase DORCAS. TABLA DE LAS NACIONES
ver, CAM, JAFET, SEM, ESCRITURA

Recibe este nombre la lista de Gn. 10 en la que se da la relación de la descendencia de los tres hijos de Noé. En primer lugar se da la descendencia de Jafet (Gn. 10:2-5), después la de Cam (Gn. 10:6- 19), y por último la de Sem (Gn. 10:22-29). (Véanse CAM, JAFET, SEM, etc.).